| 
|
Pa
que bailen los pebetes
A
pesar de tratarse de un género poco conocido por ellos, en los
últimos tiempos surgieron diversas propuestas de tango destinadas
a los chicos. En los centros culturales comenzaron a dictarse talleres
donde aprenden a bailarlo y algunos espectáculos infantiles se
basan en la música ciudadana.
La cantautora Graciela Pesce, que editó su primer disco de Tango
para chicos en 1999, dicta talleres en las escuelas sobre la historia
del tango y está preparando el Volumen II de su CD con la participación
de artistas invitados.
Si bien es
referente de la cultura porteña y embajador cultural de la Argentina
en el mundo, los chicos suelen conocer poco acerca del tango y posiblemente
sólo lo registren como una música antigua que escuchan sus
abuelos. Sus letras hablan de un mundo ajeno al suyo: las historias del
arrabal porteño de principios de siglo, los conventillos, la inmigración
y la melancolía del amante abandonado, entre otros temas, son característicos
del género. Además, el lunfardo y la poética de sus
canciones suelen ser inentendibles para los chicos.
Pero si el tango es la excusa para contar historias con las que ellos
puedan identificarse, los chicos se permiten disfrutar de este género
musical que, como cualquier otro, no debería permanecer oculto
para ellos. Eso es lo que percibe Graciela Pesce, docente y cantautora,
cada vez que dicta un taller o da un recital.
Tango
para chicos
Su propuesta surgió casi por casualidad ya que, como cantautora,
Pesce no había incursionado en el género. Un comentario
de su hijo Pablo cuando tenía 8 años (hoy tiene cumplidos
los 15) la llevó a componer sus primeros tangos. Un día
me dijo que no quería ir al colegio porque había clase de
música. -recuerda- Iban a tener tango y no entendía la letra
de las canciones. Por supuesto que ese día Pablo fue a la escuela,
pero me había dejado un dato importante y, analizándolo,
me di cuenta lo bueno que es el género para contar cosas. Pensé
que era hora de contar algo que ellos entiendan.
Así fue como comenzó a componer canciones que, al ritmo
del dos por cuatro, hablan de juguetes que quieren jugar, pelotas que
caen en el balcón de una vecina o de cumpleaños donde todo
está pautado. Empezó a cantarlas con sus alumnos en el jardín
donde era maestra, pero pronto comenzaron a volar.
Por lo novedoso de la propuesta, docentes y compañeros de trabajo
le pedían sus tangos para trabajar y hasta la invitaban a cantarlos
en vivo. Poco a poco surgió la idea de grabar el disco y, al mismo
tiempo, profesionalizar su carrera artística.
La cantante Julia Zenko quizo ser parte de la propuesta ni bien la conoció
y se anotó para interpretar un tema. Ahora, Pesce está produciendo
su segundo CD en el que participarán reconocidos artistas como
Juan Carlos Baglietto, Patricia Barone y el compositor Mario Valdés,
entre otros. Su idea es que la gente de tango comience a mostrarse hacia
la niñez.
¿Por qué el tango tiene que aparecer en tu vida a
los 40 o 50 años, cuando estás medio deprimido o en otro
país? -se pregunta la artista- Los chicos también tienen
algo para recordar, objetos o cosas perdidas, asegura. Y cuenta
que en una oportunidad, luego de cantar su tango Mi pelota Plastigom
un chico se le acercó y le dijo: A mí me la tajearon.
Pero aunque las melodías y el sonido característico del
bandoneón tengan un tinte melancólico, en el tango no sólo
se trata de evocar. Su historia dice mucho acerca de los orígenes
de la ciudad y la formación de nuestra identidad.
Testigo
social de cada época
Al mismo tiempo que realizaba la producción del disco, y a partir
de un arduo trabajo de investigación, Pesce ideó junto a
su compañero Daniel Yarmolinsky los talleres que dicta en escuelas,
donde cuenta la historia del tango a través de imágenes
sonoras. Con música grabada y canciones que ella misma interpreta
hace un recorrido por los tangos más representativos y explica
el contexto histórico en el que fueron compuestos. El tango
es un testigo social de cada época. -dice Pesce- Leyendo sus letras
se te presenta el panorama del momento histórico en que fueron
escritas.
Explorando las letras de algunas canciones los chicos descubren puntos
en común entre su niñez y la de sus abuelos o establecen
paralelismos sobre los ídolos. Como cuando un chico le dijo: Yo
lloré mucho cuando murió Rodrigo, igual que mi abuela cuando
murió Gardel.
De esta manera el tango, como en sus orígenes, vuelve a convertirse
en una amalgama cultural. En sus orígenes unificó a italianos,
españoles, turcos e inmigrantes de las diversas nacionalidades
que poblaron el país; hoy lo hace entre chicos, padres y abuelos.
Mis talleres terminan siendo un gran encuentro generacional,
concluye Pesce.
Propuestas
al ritmo del 2 x 4
Vamos
al Tango
Como parte de su programa Vamos a la Música, que ya lleva 12 temporadas
difundiendo la música clásica entre el público infantil
ofreciendo ópera, ballet y conciertos para chicos, la Fundación
Konex presentó este año un espectáculo destinado
a acercar a los chicos a la música ciudadana. Un paseo por
el tango, que realizó 10 funciones a sala llena en el Teatro
Nacional Cervantes, cuenta la historia del tango con 40 artistas en escena,
incluyendo parejas de baile de niños y jóvenes, músicos,
actores, artistas circenses y una murga. Juan Rodó fue el relator
de los textos que Jorge Göttling escribió especialmente para
el espectáculo.
Luis Ovsejevich, presidente de la Fundación Konex, piensa en el
tango como la expresión más significativa que tiene
la Argentina para mostrarse en el mundo y por eso consideró
que era importante que los chicos lo conocieran y puedan disfrutarlo.
Con este espectáculo se propuso educar a través de
la historia del tango, incluyendo algunos gags cómicos para hacerlo
atractivo a los chicos. Pero el programa Vamos al Tango incluye
además la creación de la Escuela de Tango-Danza que funciona
en el recientemente inaugurado Centro Cultural Konex (Av. Córdoba
1235). Allí se dictan clases gratuitas a los chicos que quieran
aprender a bailar, sábados de 11 a 13 hs. y los lunes de 10 a 12
hs. (en conjunto con la Secretáría de Educación del
gobierno porteño).
Tanguereadas
Infantiles 2002
Para lograr que los chicos se relacionen con la música ciudadana
desde los primeros años de vida, la asociación civil Proyecto
Tango organiza, con el apoyo de la Secretaría de Educación
del gobierno porteño, las Tanguereadas Infantiles 2002. Se trata
de un certamen de canto (para chicos de 11 a 14 años), baile (de
5 a 14), encuentro coral y exposición de plástica temática
(desde los 3 años) que ya se realizó el año pasado
con la colaboración de 40 escuelas, la inscripción de 330
participantes y un gran festival de cierre en el Patio del Zorzal del
Shopping Abasto.
La participación en cualquiera de las disciplinas es totalmente
gratuita e incluye la posibilidad de concurrir a clases de baile en Escuelas,
Centros Culturales o Centros de Gestión. Informes en www.tanguereadas2002.com.ar
o por e-mail a tanguereadas2002@hotmail.com |
|