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01-11-2012 |

Notas y Entrevistas - Musica para chicos

Cinco amigos, una reunión, música y juegos

Verónica, Adriana, Marcela, Emmanuel y Patricio son Bigolates de Chocote, una compañía lúdico-musical. Con tubitos de cartón, chapitas, arena y agua invitan a hacer música para salir a jugar. Juegos que hablan de historias simples y divertidas donde la apuesta es por la imaginación. Con la grabación del primer disco en el horizonte, este mes presentan en el Konex su primer producción, "Hay una reunión", el dvd.

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Por Marisa Rojas

 

 

Los Bigolates de Chocote son cinco: tres señoritas y dos caballeros, con diferentes formaciones artísticas y académicas. Todos son simpáticos, entusiastas, llenos de energía y (a casi todos) les gusta mucho, pero mucho, hablar. Aunque el encuentro con Revista Planetario –en una riquísima pastelería-bar del barrio de Chacarita- sea de mañana y entre cafés, tés y gaseosas la charla compita con alguna legaña y algún demorado bostezo. 

¿Dónde, cómo, cuándo y por qué surgió esto que hoy es Bigolates de Chocote?

Verónica: Nos conocimos hace unos cinco años, más o menos, trabajando en una propuesta de talleres de juego y recreación para niños que se llamaba La Palanganera. Hoy, a la distancia, yo creo que el recorrido por esos talleres fue súper importante, no sólo porque allí nos encontramos sino porque nos formó a todos en la relación con los chicos, el juego y el arte. Cuando comenzamos a juntarnos la verdad es que no sabíamos que el resultado iba a ser este, pero de alguna manera, y aunque luego lo artístico tomó su propia forma y hoy es muy diferente a la que hacíamos ahí, nuestra concepción del trabajo con los niños fue forjada allí y eso nos unió.

Marcela: Empezamos a conversar sobre la idea de un proyecto propio a partir del interés de cada uno, aunque también compartido, en el juego. Y entonces fue Patri quién acercó la música.

Patricio: Hasta ese momento lo único que no era del todo propio en lo que hacíamos era, precisamente, la música. Si contábamos un cuento, lo hacíamos de una forma muy propia, cuando jugábamos también era muy a nuestra manera, pero las canciones que se cantaban eran de otros… y yo soy músico y me gusta más tocar y cantar mis propias canciones. 

Emmanuel: Recuerdo la primera canción que trajo Patricio. Bueno, en realidad no la ‘trajo’ sino que me la cantó por teléfono. Era una canción… ¡sobre las arrugas de su abuela! Nunca la cantamos. 

Patricio: Esa canción fue la que abrió la puerta para escribir en un idioma totalmente distinto al que venía escribiendo. Después de esa canción, inmediatamente después, esa misma tarde, surgió “Hay una reunión" (la canción que le dio nombre a su primer espectáculo y al DVD que presentan este mes en la Ciudad Cultural Konex). 

Adriana: Desde entonces los chicos, Patri y Emma, han compuesto todas las canciones que cantamos. También Marce escribió una de ellas. En todos los casos son propuestas de juego, ésa es la música que hacemos, canciones que invitan a jugar. 

La primera presentación ‘oficial’ de Bigolates fue en la temporada de vacaciones de invierno del 2011 en Canté Pri, y este año, para la misma fecha, ya estaban haciendo funciones en la Ciudad Cultural Konex, ¿qué recuerdos tienen de los primeros no tan lejanos tiempos? 

Marcela: Yo recuerdo que quienes empezaron a juntarse fueron los chicos y que nosotras tardamos en sumarnos. Siempre nos estaban invitando pero nunca lo hacíamos. Un día, al salir de un cumple, terminamos en una especie de placita sobre Donado y, finalmente, nos pusimos a cantar. Y ahí pasó algo muy lindo: nos rodearon un montón de chicos y se pusieron a cantar con nosotros y nos pedían que no nos fuéramos. Fue una linda señal. 

Emmanuel: A todos nos quedó claro que ahí había algo… Y a medida que el proyecto fue creciendo nos dimos cuenta que, más allá de la diversión, podíamos generar algo laboralmente interesante. Así asumimos nuestra autogestión. Desde entonces pasaron ya unas cien funciones, de esa plaza en Donado al Konex, pasando por Canté Pri, el Centro Cultural San Martín, el Festivalito, La Nube, La Casona, La Trastienda, Tecnópolis y por supuesto las escuelas, los monoambientes, también casas enormes y hasta countries. 

¿Cuál era la experiencia artística de cada uno, más allá de la formación profesional y el recorrido laboral, y cómo se fueron distribuyendo, a partir de eso, los roles para conformar lo que hoy es Bigolates?

Patricio: Yo llegué a Bigolates con la experiencia del lenguaje de la música, de lo artístico y también del humor pero, a pesar del paso por esos primeros talleres, no sabía mucho del trabajo con los niños. Había querido dar clases de música en un jardín, por ejemplo, pero me había salido muy mal, no tenía herramientas. La comunicación con los chicos la aprendí de ellos, de Emma, de Vero, de Adri, de Marce. 

Emmanuel: En mi caso, hasta el día en que Patri llamó con la primera canción, no sabía nada de música. Pero quería tocar cajón peruano, así que fui a un negocio a averiguar el precio y cuando me dijeron cuánto salía inmediatamente me fui… a averiguar cómo hacer un cajón peruano. Así que aprendí a hacerlo al mismo tiempo que a tocarlo. Los dos primeros cajones que hice fueron para Patri y para mí. Si pude hacer alguna canción y hoy puedo tocar música es porque antes pasé mucho tiempo compartiendo ese hacer con Patri. Y esto en realidad es algo que nos ha pasado un poco a todos, compartimos un proyecto pero no sólo por lo que cada uno sabe sino también por lo que cada uno va aprendiendo del otro. Yo siento que tengo cosas de clown que las aprendí de Adri, lo mismo con cosas que son de Marce o las que llegaron con Vero. 

Patricio: Por eso qué rol cumple cada uno es algo que hoy podríamos responder de una forma pero luego de otra, porque son cosas que se van transformando todo el tiempo en realidad. Hay cosas definidas: yo toco la guitarra, compongo, manejo el auto, cuando tenemos, me ocupo de escribir algunas cosas de las que se leen de Bigolates… 

Marcela: Yo hice la página web, hago algunas de las cosas de comunicación de Bigolates y hasta me animé a escribir una de las canciones, la canción del monstruo que cantamos con Alicia, la vecina de Emma que nos ha escuchado desde los primeros ensayos. 

Verónica: Yo prefiero contar qué hace Adri, ella es la maestra clown del grupo y con su ser clown ¡todo lo que hace nos sirve para el show! Es más, queremos que llegue tarde al show porque su estar en conflicto con las cosas simples y cotidianas nos sirve mucho para las funciones… Además, contesta mails, escribe en el Facebook, y también cumple funciones en administración. 

Adriana: ¡Entonces yo cuento qué hace Vero! Ella, que es nuestra actriz y como bailarina le da plasticidad a la escena bigolatera, es la encargada de las finanzas del grupo, de la caja, de los trámites, de hacer muuuchas averiguaciones que a ninguno del resto de nosotros nos gusta hacer. 

Emmanuel es, además del percusionista del grupo, el responsable del arte bigolatero, hablemos un poco de eso, de la estética de Bigolates y sus por qué… 

Emmanuel: Antes quiero aclarar que si bien la escenografía, los objetos en escena, los cajones, los armé yo, la tía Bocha, que es la tía de Vero, nos dio una mano muy importante con los banderines. ¡Gracias, tía Bocha! Ahora, sobre nuestra estética creo que además de mi experiencia previa con Mariana Cincunegui y con Babel Orkesta, hay una persona con la que hice varios talleres y que es una genia, Azul Borenztein… Ella siempre enseña que lo que pasa en el escenario, los escenógrafos debemos atravesarlo, sentirlo con el cuerpo, para después poder moldearlo y darle una forma, no plantear nada de antemano. En ese sentido, en el caso de Bigolates, creo que la vivacidad de los distintos colores, los elementos divertidos, los espacios en el escenario, para sentarse, para moverse, para bailar, todo eso tiene que ver con lo que somos como grupo, con nuestra propuesta de jugar con lo que hay, con la no necesidad de montones de cosas ni de grandes despliegues sino con la apuesta, siempre, a la imaginación. Igual pasa con el trabajo de arte en el nombre, en la gráfica, en los dibujos, en las remeras, todo eso es creación de un gran artista plástico que es Maraña Gestual. Nosotros somos como eso que él hizo, un collage, un algo conformado a partir de un poquito, de lo mejor, de muchos.

Marcela: En una época también nos definíamos como imperfectos o incompletos, y eso se refleja en nuestra estética, no somos Disney. Bigolates siempre deja un lugar a seguir haciendo porque se trata de jugar, y jugar nunca es perfecto. Y en ese espacio que queda abierto creo que es donde los chicos pueden entrar y poner lo que ellos quieran y jugar libremente. 

Adriana: Una propuesta que también se refleja con lo que hacemos en los talleres de música y en los cumpleaños, donde invitamos a que cada chico haga su propio instrumento. O su máscara. Trabajar a partir de lo que está al alcance de la mano.

Verónica: Porque lo que está siempre al alcance de la mano es el juego. Y de eso se trata Bigolates, invitar al otro a jugar, a animarse. Y no porque sea algo que lo pueda hacer cualquiera, así como sin más, pero sí es algo que lo pueden hacer todos y cada uno de nosotros, esto es: “anímese, hágalo usted mismo”. Los cajones los hizo Emma, los banderines los pintó la tía Bocha… Nosotras cantamos canciones, y aunque nos preparamos para eso y trabajamos mucho, no somos cantantes. Lo mismo con los instrumentos, los cotidiáfonos: música se hace con tubitos de cartón y con una botella con agua. Hace poco estábamos en un evento y cuando nos íbamos un nene vio dónde llevábamos todos nuestros materiales de trabajo y nos preguntó, muy asombrado: “¿todo lo que hicieron recién entra en ese miniauto?”. Fue muy gracioso.

Patricio: Es el auto de mi papá, ¡y mi papá cree que es inmenso! Pero bueno, lo cierto es que Bigolates viene creciendo y creciendo. Y nosotros creemos que es porque el público que nos descubre, no siente nostalgia porque le gustaría cantar como nosotros pero cree que no va a poder hacerlo, sino todo lo contrario. La gente viene, se acerca, trae sus chapitas, sus porotos, aprende a armar su propio instrumento y canta; se anima y lo hace. Nuestras canciones invitan a cantarlas. Nuestra propuesta invita a ser jugada. Y ese es un valor muy importante para nosotros: hacer algo que no resulte imposible.

 

 

 


 

BIGOLATES PARA VER

Con poco más de un año de historia, los Bigolates de Chocote cosechan risas, sorpresas y mucha diversión en esos encuentros amorosos entre gente chica y grande que son sus presentaciones lúdico-musicales. Presentaciones coloridas donde se cruzan historias de perros que bailan cumbia y gatas cascabeleras que rockean, donde se cantan bonitas canciones al tiempo que se aprende a hacer, y tocar, música con tubitos de cartón, chapitas, porotos y vasitos de yogurt. Experiencias que ahora también podrán verse, y volver a ver, en casa, en familia y en reunión de amigos, porque Bigolates de Chocote tiene DVD. 

Hay una reunión es el nombre del primer espectáculo de la compañía y, también, el título del primer DVD que incluye el registro de la temporada de vacaciones de invierno en la Ciudad Cultural Konex, fotos de archivo y el audio de estudio –inédito hasta el momento- de las canciones “La Huerta” y “Dejame jugar”. A propósito del motivo por el que decidieron grabar este DVD, en tiempos en los que ajustan detalles para llegar al primer disco de estudio, Marcela cuenta que “el primer disparador fue mi sobrina Micaela, ella tiene dos años y es fanática de Bigolates, de hecho el primer recital en público que hicimos fue el día que ella cumplió un año. La cuestión es que Mica nos vió en un programa de televisión promocionando las presentaciones de vacaciones de invierno y luego pedía una y otra vez ‘Lates en la tele’, así que…”. Fue entonces, en esas mismas funciones de vacaciones, que los Bigolates tomaron la decisión de grabar el DVD: “Por primera vez teníamos una temporada ‘larga’, teníamos diez funciones consecutivas y en las primeras tres yo sentí que, luego de un año de trabajo, estábamos bien aceitados, sentí que cada uno había encontrado su lugar; además estábamos en un espacio con buen sonido, con buenas luces, y como nos pesaba no haber logrado el disco aún… decidimos ir por el DVD para que además de escucharnos todos puedan vernos cuando quieran”, explica Patricio.

Bigolates de Chocote presenta Hay una reunión, el DVD. Dom. 11/11 17 hs. Ciudad Cultural Konex (Patio). Sarmiento 3131. 4864-3200. $ 60 (anticipadas, $ 50). No se suspende por lluvia.

 

 

 


 

PLANETA BIGOLATES 

Bigolates de Chocote es el nombre de la compañía que en 2011 formaron Verónica Belloni, Adriana Paula García, María Marcela Herrera, Emmanuel Abruzzesse y Patricio Famulari: un proyecto artístico-lúdico-musical que invita a disfrutar de encuentros sensibles entre gente chica y grande. Vero es actriz y bailarina. Adri es maestra de niños hipoacúsicos y clown. Marce es psicóloga y coordinadora de talleres de juego y creatividad. Emma es actor, estudia Psicología, trabajó con niños especiales y colaboró con el Frente de Artistas del Borda. Patri es músico (integrante de Tovien, una banda que hace música y humor) y clown. Juntos, compartieron algunos años de trabajo en un espacio de recreación para chicos hasta que un día, cuando les dijeron que no podían cantar sus propias canciones, decidieron armar su propio grupo. Con un primer demo con tres canciones -Sin cáscara-, los Bigolates fueron ‘la sorpresa’ de la Temporada 2011. En 2012 alcanzaron las primeras 100 funciones y para festejarlo, mientras ultiman detalles de la grabación de su primer CD, editaron un DVD con sus shows en vivo, Hay una reunión.

 

 

 

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