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01-01-2014 |

Notas y Entrevistas - Musica para chicos

La picardía de las musas

Referente de la canción infantil latinoamericana, la cubana Rita del Prado tiene a la música como pasión y a América Latina como su casa. Capaz de saltar “de juego en verdades, según pida la ocasión” piensa que la música infantil tiene que estar al nivel de las mejores obras del repertorio universal. Siembra sonidos y poesía para cosechar una realidad infinita en posibilidades. Conversación con una artista fundamental.

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por Fernanda Martell



Cuando Rita del Prado tuvo que elegir una carrera, optó por la de Psicología. Pero “las musas no quisieron quedarse cruzadas de brazos” y la embarcaron –afortunadamente- en el camino de la música. Desde su Cuba natal comenzó a componer canciones, tanto para grandes como para chicos. Reunión de magos (1999), su primer disco para niños editado en México, se difundió por los más diversos rincones de América Latina y fue aplaudido con entusiasmo: “Cada canción es una pequeña historia que en su humor y tratamiento nos recuerda a María Elena Walsh (enhorabuena)”, expresaba la cantautora María Teresa Corral en Revista Planetario, allá por el año 2001. Le siguieron el exquisito trabajo de El jardín de la prima Florita (2005) y En guarandinga por toda Cuba (2010), el proyecto que -junto al Dúo Karma- la llevó a recorrer la identidad musical cubana y los paisajes de una infancia que trasciende fronteras. Fundadora del Movimiento de la Canción Infantil Latinoamericana y Caribeña, referente indiscutido de algunos de los más talentosos artistas a lo largo y ancho del continente, Rita del Prado pasó con su “guarandinga” por Argentina en 2012, momento en el cual comenzó una conversación (epistolar-electrónica, acorde a los tiempos que corren) con Revista Planetario. Aquí, una entrevista que se realizó saltando de país en país, entre idas y regresos, de aquí para allá. Porque, es sabido, las musas no pueden quedarse cruzadas de brazos.


Al momento de autodefinirte lo hacés como "habanera, trovadora, compositora y juglar", ¿cómo comienza tu relación con la música?

Mi relación inicial con la música fue el descubrimiento de su existencia diversa, y el entender que era una dimensión “superior” del ser humano, pero a la vez un estado absolutamente natural al que tenía la posibilidad de pasar. Siendo estudiante universitaria a principio de los ‘80 hice las primeras canciones con textos propios y también musicalizaba textos de poetas cubanos. En los ‘90 tuve un intenso aprendizaje con la peña semanal “En busca de América”, que dirigí junto al cantor y folclorista coterráneo Alberto Faya en el Teatro Nacional de Cuba. Al finalizar este ciclo, en el breve período de un año se había juntado en mis oídos una buena cantidad de tesoros de la música latinoamericana y caribeña y las musas no quisieron quedarse cruzadas de brazos. Fue entonces cuando nacieron mis primeras canciones infantiles, camino del que no me he separado desde entonces.

En tu discografía hay música para todas las edades. ¿Cuáles son las cosas que tenés en cuenta al momento de componer para niños?

En general pienso que tanto el público adulto como el infantil son públicos heterogéneos y cambiantes. Aún cuando los compositores nos empeñemos en diferenciar los lenguajes y los contenidos, identificando códigos para distintas edades, de todas maneras el mundo suena, con todas sus modas y sus tradiciones, en tanto los niños crecen y están asimilando a su modo todo lo que escuchan, sea dirigido a ellos o no. Eso es lo que llamo “repertorio involuntario”.

Entonces, la música creada especialmente para niños es apenas una breve parte del repertorio que está a su alcance. La premisa fundamental que tengo en cuenta al componer para ellos es que el público infantil maneja muchas más referencias musicales y muchas más ideas sobre el mundo de las que queremos reconocer los adultos. Por lo tanto, en mi opinión, la música infantil antes que todo tiene que intentar tener un nivel musical y literario que esté a la altura de las mejores obras del repertorio universal.

Justamente, en tus canciones se aprecia una complejidad -sonora y lírica-, una búsqueda de poesía, humor y un compromiso frente a los pequeños oyentes que no se encuentra en otros productos de más amplia circulación. ¿Por qué crees que es tan difícil para la música de calidad encontrar a su público?

Efectivamente hay un compromiso estético que implica búsqueda y elaboración, conscientemente asumido desde mis inicios en la creación. El público, en mi caso, fue apareciendo por distintas vías y dándome señales de aceptación y, sobre todo, de complicidad. Llevo en mí, como herencia del mundo, la vibración de toda la buena música escuchada y el asombro de la fascinación que pueden trasmitir las palabras. Sería desleal con mi obra y con el público que me ha seguido, excluir esos tesoros de mis propuestas, solo por hacer más fácil el camino.

Pero en relación a los productos de amplia circulación, pienso que hay de todo: existen productos estéticamente elaborados que se difunden ampliamente con los que conviven otros productos facilistas que también tienen espacios privilegiados en la difusión. Poder de convocatoria multitudinaria y amplia difusión son dos fenómenos que no implican automáticamente calidad artística. Son variables que a veces coinciden afortunadamente, a veces no, desafortunadamente.

¿Cuál es el rol, entonces, de padres y educadores en la 'formación musical' de los niños?

Hacer de puente, compartir sonidos, poner a su alcance toda la buena música posible. No posponer la respuesta a ninguna pregunta, investigar juntos si no se tienen las respuestas, propiciar las atmósferas adecuadas para disfrutar de la música, sugerir, no imponer nada, enseñarles a oír, y algo esencial: trasmitirles el valor del silencio y lo nocivo del ruido.

Hablemos de tu último disco, que estuviste presentando en Argentina: En guarandinga por toda Cuba. ¿Cómo surge la idea y cómo fue el proceso de trabajo junto al Dúo Karma?

Tanto el Dúo Karma como yo nos propusimos con este proyecto defender la identidad de manera divertida y comenzamos con pasión colectiva a investigar sobre géneros musicales cubanos, a hacer rodar las ideas entre los tres, a concebir el conjunto de canciones y juegos, a crearlos, a proponérselas al público y estudiar cómo funcionaban, hasta que sentimos que los temas y el concepto estaban listos para producir el disco. Ha sido muy enriquecedor para mí  trabajar con ellos.

Creo que la autenticidad de la cultura cubana que está en la base del disco es la que propicia que seamos puentes con otros públicos. Es un orgullo para nosotros que nuestra música sea una fuente de aprendizaje y un modo de compartir la idiosincrasia que nos identifica.

En el arte del disco hay una imagen muy significativa. Se ve en la parte de atrás de la guarandinga asomados a 3 niños: ustedes. ¿Cuánto de la Rita niña hay en la compositora adulta?

La niñez es un viaje permanente como lo es la vida. Lo que llevo de infancia en mí es ese modo de viajar mirando al paisaje, para ver qué nuevo asombro me regala y para ver también qué de bueno y de hermoso y de útil, le puedo aportar yo.

¿Cómo fue la experiencia en Argentina? ¿Tenés planeado volver?

Con Argentina personalmente tengo un lazo antiguo de infancia que ha florecido durante mi vida. Tengo la sensación de que Argentina me fue a buscar a Cuba a través de muchas canciones, muchos libros, mucho cine, y me despertó amor, admiración, emociones… luego conocí a varios argentinos que han terminado siendo amigos entrañables y finalmente comencé a viajar a esa tierra maravillosa. Siempre han sido viajes intensos, de mucho intercambio y de huellas fuertes.

La gira de 2012, compartida con mis amigos del Dúo Karma y propiciada por Producciones Culturales en coordinación con Adolfo Barrera, fue una vivencia lindísima, sobre todo por el amor del público. Y por muchas razones asocio este país con la palabra “volver”.

Finalmente, ¿estás trabajando en algún nuevo disco? ¿Cuál será el próximo proyecto de Rita del Prado?

En estos momentos estoy concibiendo el próximo disco. Sucede que la mayoría de las veces, por diversas coyunturas, he priorizado en mi quehacer los proyectos discográficos para público infantil y la otra parte de mi obra ha quedado en espacios más reducidos. Ando en la fase de selección, buscando la unidad y los relieves necesarios en la atmósfera de un fonograma y a la vez sigo dialogando con las musas, de manera que junto a viejos temas también propondré canciones actuales, con la mirada de la creadora que soy en este momento.
Las canciones son formas vivas, pues nacen un día y comienzan a crecer y a iluminarse en su paso por el mundo; y es bueno que vuelen lo más pronto posible. Los discos me han enseñado que tienen el maravilloso poder de permitirme compartir sentimientos, ideas y palabras con personas desconocidas, lejanas geográficamente, que un buen día te hacen saber, por internet o personalmente, lo asombrosamente cerca que estamos.




CANTA CONMIGO CANTA
En el año 1994, en la Casa de las Américas en La Habana, Cuba, nacía el Movimiento de la Canción Infantil Latinoamericana y Caribeña. Entre sus miembros fundadores (creadores, cantores y pedagogos) se encontraban Rita del Prado y el argentino Luis Pescetti. En el acta fundacional se manifestaba que este movimiento tenía “el fin de convertir la canción para niños en vehículo de formación y recreación, en elemento integrador de una cultura que nos pertenece, nos identifica y nos asegura el fortalecimiento del espíritu crítico, creativo y participativo en función de una realidad histórica, un destino y una conciencia común”.

“Los objetivos fundamentales han sido siempre mantener un intercambio permanente de obras, discos, conceptos, puntos de vista y sobre todo buscar caminos diversos para llegar al público infantil de nuestro continente”, explica Rita del Prado. “Desde entonces, cada dos años se han repetido los encuentros transitando por  Cuba, Venezuela, Argentina, México, Colombia, Brasil, Uruguay, Chile. También el movimiento ha creado lazos permanentes de colaboración entre muchos de nosotros y ha generado muchos encuentros más pequeños que mantienen este intercambio cultural”.




DISCOGRAFÍA
Música infantil (editada en Argentina)

Reunión de Magos - Novemúsica, 2001.
El jardín de la prima Florita - Gobi Music, 2008.
En guarandinga por toda Cuba, junto al Dúo Karma - Gobi Music, 2011.




PLANETA DEL PRADO
“Habanera, trovadora, compositora y juglar. Doctrina: siempre crear. Deporte: cazar auroras. Desde siempre y hasta ahora me dedico a la canción. Los buenos públicos son… los de todas las edades. Y voy de juego en verdades, según pida la ocasión”. De esta manera se define a sí misma la artista cubana Rita del Prado.

Su camino en la música comenzó en La Habana de los años ‘80, mientras transitaba la carrera de Psicología, en el movimiento de aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria. Su formación musical se complementó en el conservatorio “Fernando Carnicer”. Su discografía está compuesta por trabajos para adultos y para niños: Hebra de mar, Desde la Edad de Oro, Reunión de Magos, Casi lo digo, Rita del Prado a guitarra limpia, Soñar despierto, Cantoalegre canta a Rita del Prado, El jardín de la prima Florita y En guarandinga por toda Cuba (compuesto y grabado junto al Dúo Karma, obtuvo el Gran Premio CUBADISCO 2010).

De voz exquisita y excelencia en la composición de canciones –a las que les imprime su sello de poesía y humor-  sus trabajos se incluyen en varias antologías de la Nueva Trova Cubana y forman parte del repertorio de intérpretes infantiles de Cuba, Colombia, México, Argentina y Brasil. Además, ha compuesto música para televisión y teatro y ha incursionado en el mundo de la radio con un programa llamado “El llavero de los duendes”.

+ info: www.ritadelprado.com

 

 

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