Agenda


Hoy, Sábado 17 de Noviembre

ver día completo

Separador

01-07-2010 |

Notas y Entrevistas - Teatro Infantil

Monje-Pessacq: Como dos hermanos

Con una importante trayectoria individual como intérpretes de espectáculos infantiles, en 2008 Gustavo Monje y Giselle Pessacq estrenaron "Tres para el Té", su primer trabajo conjunto. Dos años después vuelven a los escenarios porteños con otra original propuesta: "Los fabulosos Grimm".

Comentar

por Marisa Rojas


Cada uno de ustedes cuenta con un interesante currículum tanto en lo que a formación como a experiencia laboral y artística se refiere, ¿en qué momento, y por qué, decidieron ‘unir fuerzas’ y comenzar a trabajar juntos creando espectáculos para niños?


Giselle: Con Gustavo nos conocimos ensayando como actores de la obra La O de Odiseo. Y a partir de ese encuentro y de algo que nos pasaba a los dos, estábamos en el mismo momento de empezar a tomar las riendas de las cosas, de animarnos a ocupar ciertos lugares y a decir lo propio, decidimos juntarnos para empezar a pensar y a trabajar en un espectáculo más allá de la actuación, más globalmente. Porque como intérprete siempre estás esperando que alguien te recuerde y te llame, y ese por un lado es un lugar cómodo del que cuesta correrse, pero también es menos comprometido porque no tenés que hacerte cargo de definir muchas cosas.

 

Gustavo: Lo bueno fue encontrarnos en la misma sintonía y tener química. Ella tiene un hermano y yo tengo una hermana, pero entre nosotros tenemos la misma relación que cada uno tiene con sus hermanos: nos peleamos todo el día por pavadas. Por otro lado, yo siempre sentí una afinidad muy grande con los espectáculos para chicos. Empecé a hacer teatro cuando tenía 10, 11 años y eso me abrió todo un mundo, yo era muy tímido y la actuación me ayudó un montón. Pero hasta el encuentro con Giselle siempre lo había hecho como intérprete. Además, ambos somos maestros de chicos, hace muchos años que damos clases de teatro, yo tengo alumnos de 4, 5 años hasta 12. Esto significa que estamos mucho en contacto con niños. Y lo que nos interesaba a partir de esas experiencias personales era unir lo artístico y nuestra relación con ese mundo pero no como meros comunicadores de lo que otro quiere decir. La verdad es que nos gusta hacer algo que sale de nosotros para dejarles a los niños algo bien nuestro.

Han elegido muy claramente a su público…

 

Giselle: Sí. Y con ello elegimos también un lenguaje. Y muchas responsabilidades.

¿Y a qué se debió, en ese sentido, la elección de textos como los de Lewis Caroll en los que se inspiraron para su primer trabajo en conjunto (Tres para el Té)?

 

Gustavo: Un día nos llamamos por teléfono, nos juntamos en su casa y como ella es fanática de Caroll, empezamos por ahí.

 

Giselle: Sí, yo era, soy, fanática. Pero en ese momento tuve que aprender a leer con otra mirada. Teníamos que descubrir qué se podía llevar a escena y cómo.

A propósito del cómo llevar a escena determinadas cuestiones, comenzaron con Caroll y siguieron con los Grimm, pero no sólo tomaron pesos pesados de la literatura sino que, en este segundo espectáculo, sumaron además una estética y unos recursos “de otros tiempos”: cine mudo, radioteatro, vodeville. ¿Cómo, y por qué, lo hicieron?

 

Gustavo: Trabajar para chicos no es diferente a trabajar para adultos. Pero sí es cierto que alrededor del teatro para niños hay mucho prejuicio. Cuando empezamos a pensar Los fabulosos Grimm el desafío fue hacer un espectáculo para mostrarles a los chicos de hoy ciertas herramientas, lenguajes y recursos de otros tiempos, para que las conozcan, porque son parte de nuestra cultura, básicamente.

 

Giselle: Para que las nuevas generaciones no piensen que el mundo se inventó ayer, que el cine comenzó con Avatar. Hay toda una generación que se está criando desde el aquí y ahora y eso no está bueno. Hay muchos espectáculos infantiles que hablan de los sueños, de las ilusiones, de tener la propia banda de rock, pero eso no es toda la cultura, eso no es todo el mundo de los chicos. Y nosotros, los adultos, debemos poder mostrarles y contarles otras cosas.

En ese mismo sentido, Gustavo, ¿cómo influyó en tu formación y en tu trabajo de hoy la experiencia con un artista como Hugo Midón?

 

Gustavo: Midón es, primero, un poeta. Es también un profesional y, además, es de esas personas que considera que el mundo de los niños es enorme. Él trabaja con una profunda entrega y con mucho rigor porque sabe que en los chicos, en sus cabezas, hay montones de mundos y de posibilidades. Que no sólo se trata de hablar a los chicos de sueños por lograr. Se trata de tener presente que se les pueden contar millones de cosas porque su cabeza es muy abierta. Trabajar con él me permitió abrir la cabeza y las emociones.

¿Es por esto mismo que eligen, también, contar historias con diferentes lenguajes y bajo distintas direcciones? Porque en Los fabulosos… cada uno de los cuentos fue dirigido por un director. Son cuatro relatos y dos pares de directores.

 

Gustavo: Para armar este espectáculo leímos mucho a los Grimm, y descartamos mucho también. Porque los cuentos de los Grimm no son el relato edulcorado que nos ha llegado. Finalmente, elegimos ocho cuentos y de esos seleccionamos cuatro. No sé por qué elegimos cuatro relatos pero sí nos decidimos por cuatro directores porque queríamos que esta vez todo fuera distinto a la anterior.

 

Giselle: Antes teníamos un solo director, Omar Calicchio, ahora tenemos cuatro; antes estábamos todo el tiempo los dos en escena, ahora no; antes la historia era una sola y lineal, acá no, son cuatro historias diferentes, cuatro unidades de sentido breves y todas distintas.

 

Gustavo: Y pensamos en esos directores, Christian Forteza, Noralih Gago, Diego Bros y Mecha Fernández, porque nos gustaban mucho y estábamos seguros que nos podían aportar mucho. Pensamos antes en los géneros que queríamos explorar y a partir de allí en quién nos podía nutrir en cada caso. A Christian por ejemplo, lo elegimos por su trabajo con el humor, con la picaresca, él nos ayudó a trabajar el gag y la magia. También, esto de gestionar tus propios proyectos te permite darte gustos como trabajar con gente amiga como Diego o Noralih con quienes nos conocemos hace más de veinte años; y hacerlo también con gente maravillosa como Mecha. La verdad es que todos estuvieron geniales y con la mejor predisposición

¿Después de Los fabulosos… vendrán otros clásicos de la literatura universal?

 

 Gustavo: Todo lleva su tiempo. Porque se puede soñar mucho pero hay que dar con algo que nos guste y que pueda ser realizable. A mí ya me gustaría hacer algo de acá, algo local, argentino, sea de la literatura o del mundo del cine, trabajar con estereotipos del cine argentino. Vamos a ver.

 

Giselle: De lo que se trata es de poder abrir puertas a los niños a otros mundos. La cultura es un montón de cosas, realizadas por montones de gente, desde hace montones de siglos. El deber de los adultos es poder acompañar a los chicos en su formación permitiendo, por ejemplo, que conozcan también esos imaginarios.

 

 

 

Los fabulosos Grimm

Ideado por Gustavo Monje y Giselle Pessacq, este espectáculo teatral está inspirado en cuatro cuentos de los Hermanos Grimm: “El Pescador y su Mujer”, “La niña que quería aprender a tener miedo”, “Rapunzel” y “El Rey Rana”. Dirigidos por Christian Forteza, Noralih Gago, Diego Bros y Mecha Fernández, respectivamente, con dirección general de los propios Monje y Pessacq, Los fabulosos… está construido a partir de diversos recursos y lenguajes estéticos propios de los años ´20 como el radioteatro y el cine mudo. Con la participación especial en off de Enrique Pinti, escenografía e iluminación de Magalí Acha, vestuario de Alberto Mauri, sonido de Sergio Falcón y coreografía de Vanesa García Millán.

Centro Cultural de la Cooperación. Av. Corrientes 1543. 5077-8077. Sáb. y dom. 16:45 hs. En vacaciones de invierno, de martes a domingos en el mismo horario. $ 25. Recomendado para niños a partir de los tres años de edad y para toda la familia.

 

 

 

Planeta Monje-Pessacq

Giselle Pessacq es actriz. Se formó con Ricardo Bartís, Augusto Fernández, Cristina Moreira y Cristina Banegas. Hizo televisión y teatro, entre otros, con Ricky Beherns, Marcelo Katz y Antoaneta Madjarova. Realizó también estudios de danza. Locutora de radio y televisión, es licenciada en artes combinadas por la UBA.

 

Gustavo Alejandro Monje es actor, comenzó a estudiar teatro a los diez años y trabaja, casi, desde entonces. Hizo cine, televisión y mucho teatro, especialmente, musical; trabajó, entre otros, con Hugo Midón, Pepe Cibrián Campoy y Ricky Pashkus. En 2007 recibió el premio ATINA por su labor como intérprete en Un cierto concierto.

 

Giselle y Gustavo son, además, docentes de teatro para niños. Y desde el 2005, año en que se conocieron ensayando en el Centro Cultural de la Cooperación la obra La O de Odiseo, transitan juntos el camino de la creación integral de sus propios espectáculos. En el 2008 debutaron con Tres para el té, una obra basada en el imaginario de Lewis Carroll. Los fabulosos Grimm, inspirado en los relatos de los hermanos homónimos, es su segundo trabajo conjunto.

Comentar

Compartir

Separador
Separador
Separador
 
Separador
Separador

© Copyright 2018 Planetario Producciones SRL | Todos los derechos reservados