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01-05-2017 |

Notas y Entrevistas - Musica para chicos

Música para mirar y jugar

Viajes a la plaza y en tren, huellitas abrigadas, animales del monte y del mar viven en las canciones del mundo Pim Pau; un universo de arte y educación poblado de cuentos bailados que invitan a mover el cuerpo y hamacar el alma. Desde un canal de Youtube, en un primer disco que es una auténtica obra de arte y en recitales donde la propuesta es, siempre, compartir el juego de la vida.

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Por Marisa Rojas


Una maestra y bailarina nacida en el oeste del conurbano; un músico, artista audiovisual y arte-educador apasionado por la matemática y la geometría oriundo de San Pablo; y un cantante y compositor autodidacta santafesino, recreólogo por tradición familiar y educador también, se encontraron en la ciudad de Buenos Aires para dar vida a un proyecto de arte y educación, con eje en la música y el juego, que no tardaría en convertirse en todo un suceso. Eva Harvez, Cássio Carvalho y Lucho Milocco compartieron experiencias como docentes en Risas de la Tierra, el jardín con orientación musical creado por Magdalena Fleitas, y hoy llevan adelante Pim Pau: un proyecto artístico-educativo que comenzó con la creación de materiales audiovisuales y un canal de Youtube que no tardó en tener miles de seguidores, una banda que presentó su disco debut en 2016 –Recreo-, una propuesta educativa que difunden en Buenos Aires, en Santa Fe y donde sea los convoquen. Un abrazo a los días de la infancia que rescata la tradición de la canción popular infantil latinoamericana en versiones lúdicas y creativas aptas para niños, familias y maestros: “Desde el juego invitamos a los niños al desarrollo de habilidades y destrezas, al estímulo de la imaginación, al conocimiento sobre sí mismos y al vínculo con los demás”, dicen Eva y Cássio que reciben a Revista Planetario en la casa de su productor Juan López, en el barrio de Chacarita, mientras Lucho viaja a Rosario para definir detalles de una próxima presentación del grupo a orillas del Paraná.


¿Cuál es el rol que cumplió Risas de la Tierra en la historia de Pim Pau?

Eva: Fue el lugar donde nos conocimos, aunque Cássio y yo ya nos conocíamos de antes. Pero allí nos encontramos trabajando con Lucho y lo que nos sucedía es que teníamos muchos intercambios, compartíamos la mirada sobre el quehacer docente y la necesidad de seguir buscando recursos. Fue una experiencia que trascendió el espacio de Risas…, una búsqueda que fue sembrando la semilla de lo que sería Pim Pau. La necesidad de seguir haciendo más allá del contexto institucional.

¿Y qué fue primero: el proyecto de la banda o la producción de los videos?

Cássio: Hay cosas que vienen sucediendo y a veces un hecho concreto parece que las institucionaliza, pero las nacientes van bajo tierra. Creo que ese momento fue cuando empezamos a compartir las creaciones de cada uno, el trabajo que hacíamos con Eva a partir del contact como posibilidad para la expresión corporal de los niños y cómo eso cambiaba la propuesta pedagógica del grupo en el día a día. Y en ese andar, cuando ya habíamos hecho algunos videos, nos llegó una propuesta desde San Pablo para hacer un proyecto de arte-educación. A Carmen, que tiene una editorial en Brasil, le había interesado la propuesta multilenguaje de “La Mascota" (N de la R: la versión de Cássio de la canción popular de Pedro Farías Gómez “El pollito Pío"), así que nos reunimos para reflexionar sobre eso y ponerlo por escrito. Así nació Pim Pau, que por entonces era un nombre alternativo…

¡Pero fue el definitivo! ¿Por qué lo eligieron?

Eva: Se desprende de una canción, “Arraca Pim Pau", y nos parecía interesante porque es una onomatopeya y es un sonido como universal, que todo el mundo en cualquier parte del mundo puede decir, incluso un niño que recién comienza a hablar.

Cássio: Es una canción que compuso Lucho pero que aún no grabamos. Una canción que era sólo de onomatopeyas y que fue el antecedente de la que sí grabamos que es "Tucumpá". En ese momento entendimos que esa era una impronta a buscar, algo que nos interesaba, no buscar siempre el significado de las palabras sino ir por el propio ritmo que cada una tiene, por el juego al que invitan. Entender que el sonido que emite cada palabra es música y que a veces poner el significado delante es quizás restar la propia voz de esa palabra. Nosotros entendemos que ahí ya hay todo un lenguaje, retomando un poco esa idea de la pedagoga musical Violeta de Gainza de entender a la música como un lenguaje, y que por eso todos podemos hacerla. No se trata de entender una frase a través de la gramática sino de la música: no dice más que lo que dice. Por eso la idea de los videos, porque en el audiovisual se puede pensar todo de una manera integrada. Después en el disco, donde el contenido se separa por canciones es distinto pero se mantiene como proyecto.

Eva: Un proyecto de música, arte y educación para niños y niñas, y adultos vinculados a la crianza, que es lo que para nosotros es Pim Pau. La idea es que cualquier niño de cualquier edad pueda resonar con, en el caso de los videos, lo que ve. Y lo mismo el adulto que se encuentra con un bebé a upa. Pensamos en una propuesta integral.

¿Y cómo se traslada eso a una propuesta escénica? El espíritu del proyecto y su multiplicidad de lenguajes, frente a una platea en la que pueden convivir bebés y hasta niños de 10, 11 años…

Cássio: ¡Es todo un desafío! En octubre y noviembre de 2016 hicimos las primeras presentaciones y luego, para los shows que dimos en el Konex, trabajamos con un director de teatro, Miguel Israilevich, que nos ayudó a darle una cierta coherencia y cierre a nuestras ideas. Y por ahí seguimos. Cuando arrancamos el proyecto Pim Pau había un montón de aristas abiertas y lo que tratamos de hacer a medida que avanzamos es ir conectándolas, porque se trata de una propuesta integral incluso más allá del disco y de los shows.

Eva: Es que nos sucedió que a partir de los videos recibimos muchas inquietudes de formadores, de docentes que trabajan con chicos con capacidades especiales, inclusive padres que quieren tener más recursos para jugar con sus propios hijos, y hasta adultos que en realidad lo que necesitan es poder descubrirse a sí mismos jugando. Porque la invitación de Pim Pau es a jugar, porque todos tenemos la capacidad de crear y de explorar la música, el movimiento y la poesía. En ese sentido armamos los Talleres de Formación de Musicalización y Expresión Creativa.

¿En qué momento surgió la necesidad de grabar? De ir a estudio y formalizar un primer disco, con toda la producción que eso significa.

Eva: La necesidad de grabar el disco surgió porque teníamos un montón de canciones, teníamos los videos, pero queríamos que eso quedara plasmado en una obra disco. Mucha gente nos lo pedía. Teníamos una demanda de recursos lúdicos por parte de maestros y de educadores además, por eso incluimos el proceso de creación de las canciones en el librito del disco.

Cássio: También porque hay canciones que en cuanto tales no necesitan un material audiovisual. Aunque con otras sucede exactamente al revés, por el juego que representan.

¿Eso significa que no siempre son, primero, las canciones?

Cássio: Claro. A veces es al revés, primero el juego, una coreografía, luego la música. A veces es una idea de imagen. Por eso es una propuesta, además de integral, multidisciplinaria, incluso como necesidad artística. Así nos pasó con “La tortuga", la canción de cuna, por ejemplo. Igual con la incorporación en el disco de música final como de créditos, instrumental, porque es algo que descubrimos con nuestra propia hija, Luz, y es que la música queda resonando en el cuerpo.

¿Por qué Recreo? Es una palabra, precisamente, con mucha resonancia en el universo de la infancia y en relación al ámbito educativo.

Cássio: Sí, y aparece justamente en las escuelas, que es desde donde hacia octubre de 2015, cuando solo teníamos videos y andábamos cada uno en nuestros otros proyectos artísticos personales, empezaron a llamarnos las maestras para que lleváramos nuestro trabajo en vivo a los chicos.

Eva: “El recreo es cuando los chicos sacan sus corazones afuera”, decía siempre Paulo Freire. El recreo es como un momento donde todo está habilitado y eso es algo que para nosotros es un eje central del proyecto: que el juego atraviese todas nuestras actividades de la vida. Y en el caso de Pim Pau que podamos jugar con la música.

 

 


 

PLANETA PIM PAU 
Pim Pau son Cássio Carvalho: músico, compositor, educador y productor audiovisual formado en Artes Visuales y, primero, en Economía -en su Brasil natal-; Lucho Milocco: músico, cantante, compositor y educador nacido en Sastre, un pueblo musical del centro oeste de la provincia de Santa Fe; y Eva Harvez, maestra y bailarina de Castelar, provincia de Buenos Aires, formada desde pequeña en danza jazz, tango y flamenco que abrazó la danza contemporánea para incorporarla en su trabajo de expresión corporal con los niños, especialmente los bebés, entendiendo que hay allí un vínculo casi “natural”. Cássio visitó Buenos Aires para tocar con músicos argentinos en 2008 y se enamoró tanto de la ciudad que en 2009 decidió radicarse aquí. Lucho llegó desde Santa Fe con un proyecto musical con amigos algún tiempo antes, y a través de Luis Pescetti, amigo de su familia paterna, comenzó a trabajar en el jardín Risas de la Tierra donde en 2010 se sumó Cássio y en 2011 Eva. Juntos, los tres, idearon y produjeron una serie de videos con juegos coreográficos que prontamente alcanzaron miles de visualizaciones a través de la plataforma Youtube. En 2016 editaron su –precioso- disco debut, Recreo, con canciones propias y reversiones de clásicos del cancionero infantil del Brasil y de Latinoamérica, con las participaciones especiales de Luis Pescetti y el Dúo Karma.

Más info: facebook.com/pimpau
Youtube: pimpautv
Instagram: pimpautv

 

 


 

Mayo PIM PAU 
Juego, arte y educación son las premisas que guían el trabajo de Pim Pau. “Porque cada oportunidad de juego es tiempo vivo”, dicen en su primer disco, Recreo, donde canciones populares, ritmos brasileños y de la tradición latinoamericana convocan a chicos, y grandes, a transitar juegos coreográficos para hacer en casa y en el aula. “El recreo tiene que ver con la fiesta en la actividad escolar, y también es verbo: recrear, hacer propia una obra, un sonido, un cuento que nos convoque”, explican Cássio, Lucho y Eva. Y abren así las puertas de un universo donde invitan a explorar el ritmo de las palabras, y el del propio cuerpo. En ese camino, durante el mes de mayo ofrecerán una serie de Talleres de Formación de Musicalización y Expresión Creativa para docentes y papás en la ciudad de Santa Fe (02 y 03/05 a las 14 hs en El Molino Cultural), y en Buenos Aires (28/05 en Rosetti a las 10 hs).

Y para los que quieran verlos en vivo, además, el sábado 27 participarán del –imperdible- ciclo La Mar en Coche en la Usina del Arte (Caffarena 1, esq. Av. Pedro de Mendoza, La Boca) con un show con entrada gratuita.

Bonus para el mes de junio: el 10/06 participarán del acto de jura de la bandera en el Monumento Nacional a la Bandera en la ciudad de Rosario.

Por más datos: pimpaucontacto@gmail.com

 

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