Treinta años encantados - Notas y Entrevistas - Teatro Infantil - Revista Planetario

Agenda


Hoy, Viernes 23 de Junio

ver día completo

Separador

01-04-2008 |

Notas y Entrevistas - Teatro Infantil

Treinta años encantados

La Galera Encantada es una de las compañías de teatro para niños que más ha marcado el camino de los escenarios chiquitos. Su fundador y director, el actor Héctor Presa, repasa, en esta charla con Planetario, las tres décadas de historia de la compañía. Porque treinta años, más de cien espectáculos estrenados y entrañables personajes creados, son más que buenos motivos para celebrar.

Comentar


Por Marisa Rojas


Los aniversarios son siempre una excusa para revisar la historia. ¿Qué hubo en los inicios de La Galera Encantada?


Hace poco más de treinta años atrás yo hacía teatro como un hobbie, iba a los hospitales a cantar para entretener a los chicos que estaban ahí internados. Promediando los años ´70 me enganché con un ciclo de teatro por los barrios que se hizo desde el Centro Cultural San Martín, y con algunos otros amigos actores llegamos a la Asociación Saber, en La Paternal. Allí había un grupo de gente muy interesante que también hacía cosas para el público infantil, al frente de ese grupo estaba Dora Sterman, pedagoga. Yo fui con mi espectáculo que funcionaba muy bien y era muy divertido. Cuando terminamos la función la gente se mataba de risa, pero esta mujer estaba muy seria. Me acerqué a preguntarle qué le había parecido y me dijo que artísticamente una maravilla pero pedagógicamente ¡un espanto! Un mes después toqué el timbre de su casa y le propuse trabajar juntos. Dora fue nuestra directora de contenidos durante diez años.

Así relata Héctor Presa, fundador de La Galera Encantada, los comienzos de la compañía acontecidos en el octubre de 1978. Tres décadas después, con un centenar de espectáculos estrenados en su historial y varios e importantes premios obtenidos, Presa recuerda los primeros años desde la platea de la sala propia, en el barrio de Palermo.

¿Cómo era hacer teatro para niños en 1978?


Era todo muy amateur. Una vez por semana hacíamos funciones en el Teatro de La Cortada, en San Telmo, en la misma donde después funcionó el Parakultural. En realidad más que sala de teatro eso era un sótano horrible, húmedo, tanto que hacíamos funciones los domingos por la tarde pero íbamos al mediodía, nos poníamos el vestuario ¡y salíamos a caminar por el barrio para que se nos secara! No obstante, en aquella época la clase media llevaba a los chicos al teatro. Y además los medios de comunicación, los diarios, las revistas, apoyaban mucho la actividad. Había periodistas especializados, preocupados y ocupados del tema, y sus notas llegaban al público que tomaba ‘nota’ de eso y entonces enseguida se llenaban las salas y todos teníamos buenas temporadas.

¿Esos momentos dieron a la actividad un carácter más ‘profesional’?


En nuestro caso nos iba muy bien y por eso a los dos o tres años empezamos a ver como podíamos vivir de eso. Entendimos que la manera de desarrollarnos era hacer funciones en escuelas, pero cuando logramos venderlas ¡no podíamos salir de nuestros trabajos a hacer las funciones! Ahí fue necesario tomar una decisión, había que jugarse. Empecé a salir más, a armar el grupo de forma más organizada y a hacer todo el movimiento de funciones en escuelas que es lo que realmente ha permitido que La Galera Encantada recorriera sostenidamente todos estos años. Porque ni antes, ni ahora, un grupo puede bancarse con funciones exclusivamente los fines de semana.

Repasemos la propuesta artística de aquellos años, ¿cómo fueron esos primeros espectáculos?


Hoy, viéndolos a la distancia, confieso que nuestros espectáculos pecaban de didácticos. De ser ‘pedagógicamente espantosos’, como dijo Dora, pasaron a ser demasiado educativos. Ha habido no obstante algo importante y que se ha mantenido en nuestro recorrido, el no condicionamiento respecto de los temas que abordábamos. Claro que a finales de los ´70 no podíamos hablar de lo mismo que hablamos a partir del ´83. La diferencia que sí noto es un cambio en la relación escenario-platea, entre el actor y el espectador, en el modo en que se arma ese vínculo. Me refiero a ese gran cambio que se ha dado a partir de la incorporación de la informática a la vida cotidiana y a edades cada vez más tempranas. Igual, yo sigo insistiendo que nosotros, actores, teatreros, tenemos que tratar de ‘olvidarnos’ de eso y entender que formamos parte de otra cosa. El teatro es uno contra uno, es persona a persona, es emoción directa acá y ahora. Por lo mismo, me parece que es nuestra obligación recuperar la capacidad de asombro de los pibes, que en muchos casos se ha perdido.

¿De qué modo entonces debe enfrentar la cuestión el teatro para niños?


El desafío pasa porque el creador encuentre nuevas formas de contar lo mismo, no empezar a hablar de cualquier cosa. Sorprender a un pibe hoy en día no es lo mismo que hace quince años. Hay otra realidad, los pibes tienen otros elementos de evaluación, hay una cuestión de ritmo distinta, son otros los tiempos del vínculo. Pero el gran desafío, insisto, es retomar las buenas historias, esos temas universales, y mostrarlos de un modo interesante. Muchos artistas han apostado a lo multimedia, yo no. A mí me parece que el nudo sigue siendo un buen libro, claro que la gran problemática que tenemos en Argentina es que no hay una escuela de autores de teatro para niños. Yo he tenido que escribir porque no había nadie que lo hiciera. Después me fui acostumbrando, estudié con Mauricio Kartún y empecé a perfilar un estilo. Pero yo no soy dramaturgo.

La Galera ha tenido una proyección internacional importante, ¿qué mirada del teatro para niños les habilitó esto?


Nosotros empezamos a viajar afuera al poco tiempo de ‘nacer’. Ya en el año ´81 fuimos a Dinamarca y ganamos dos premios en un festival internacional donde había 50 países representados. Desde entonces hemos estado en Canadá, en España, en Francia, en distintos países de América Latina. Todo ha sido muy enriquecedor. A modo de balance, los argentinos que hacemos teatro para niños y que viajamos afuera nos caracterizamos por un muy buen nivel. Y esto porque el artista local en general tiene una capacidad muy importante que es su versatilidad. En España por ejemplo, aún hoy no están acostumbrados a que los actores canten, bailen, y que durante el mismo espectáculo uno se mate de risa y llore a moco tendido, que es lo que pasa cada vez que llevamos Pido gancho, la historia de Carlitos y Violeta.

También el año pasado La Galera estuvo de festejo, celebraron los 10 años de la sala propia, esta misma donde ahora conversamos, ¿qué motivó el desarrollo de un espacio propio?


Al principio, durante algún tiempo bastante largo, fuimos un grupo itinerante. En la semana hacíamos funciones en las escuelas y los fines de semana estuvimos en el Teatro de La Cortada pero también en el Olimpia y en Fundart, y pasamos unos diez años en el Teatro Popular de la Ciudad, una sala bellísima que estaba en Corrientes y Billinghurst. Una década más tarde, y a pesar de que lo habíamos acondicionado con todos los detalles, no llegamos a un acuerdo económico con el dueño de la sala y tuvimos que irnos. Fue un momento difícil, pero sirvió también para crecer. Finalmente contar con la sala propia es como la culminación del proyecto. Con el empuje de un amigo que me animó a sacar un crédito y con los ojos cerrados, un dedo y un compás sobre la Guía Filcar, elegimos el barrio y salimos a buscar ‘sala’. Cuando llegamos acá –se refiere a la casi esquina de Humbolt y Gorriti, en el hoy llamado Palermo Hollywood, donde se levanta la sala de La Galera- no había nada, esto era un taller mecánico, ¡ni cloacas tenía! Por eso estamos muy orgullosos de lo que hemos podido construir.

Momento de cierre, instancia de reflexión… ¿Cómo ves hoy y cuál creés que es el futuro del teatro para niños?


Creo, más allá de que quiero, que tiene un buen futuro. Claro que no por eso lo veo sencillo. Porque hay una desvalorización del teatro para chicos por parte de los medios que debe ser zanjada. ¿Cómo puede ser que no haya prácticamente lugar en los diarios para lo que hacemos? Hay que ser cuidadoso también porque a veces este mismo elemento ha servido como excusa para no mejorar el nivel. Y me parece que nos tenemos que dejar de jorobar y seguir haciendo, y seguir laburando, y producir lo mejor posible, se trate de un espectáculo chiquitito o uno grande, en La Galera o en el San Martín, en el Cervantes o en el Larreta. El sello tiene que estar igual, tiene que estar puesta la ideología de cada uno, tiene que estar puesto el estilo, tiene que estar marcado fundamentalmente el respeto por el espectador. Y entiendo que hay grupos que van en ese camino.


Celebración & Homenaje

 

Para festejar los 30 años de La Galera, el plan de Presa y compañía es tener un año de festejos, con eje central en el mes de octubre, mes en que se fundó la compañía. Pero la fiesta comenzó a concretarse en el mes de febrero con la presentación internacional en el Festival Europeo de Teatro para Niños FETEN, en Asturias, España, donde Héctor Presa se llevó los premios a Mejor Dramaturgia y Mejor Actor por La arena y el agua.


La serie de festivos eventos incluye funciones todas las semanas en la sala de Palermo y en el Museo Larreta, donde repondrán las obras Abrazos de oso, Pido gancho…, La arena y el agua, El Hado de Pistacho (una de las piezas hito de La Galera, realizada junto a Carlos de Urquiza, a la que no llevan a escena desde hace diez años). La presentación de un libro con anécdotas de estas tres décadas recorridas, con la participación de distintos artistas que fueron parte del grupo, es otro de los eventos anunciados. Y como treinta años no se cumplen todos los días, la fiesta continuará con la presentación de La Galera en dos importantes salas públicas: el Teatro Nacional Cervantes, donde harán una versión musical de Robin Hood, Príncipe de ladrones, y el Teatro San Martín, donde subirá a escena María Elena.


María Elena es un espectáculo homenaje a María Elena Walsh. “Un poco biográfico, en cuanto a la vida de ella, y autobiográfico en cuanto a esa intriga mía por el modo en que esta mujer ha escrito y nos ha legado cosas tan maravillosas. Yo, desde mis más bajos instintos siempre quise saber cómo la Walsh escribe lo que escribe, ¡de dónde saca esas ideas!”, confiesa Presa, autor y director de la obra que se estrenará en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín en el mes de mayo.
¿Y por qué celebrar 30 años de historia de una compañía contando no la propia sino otra historia? En palabras de Presa: “Porque cuando La Galera nació, y también a lo largo de todo su recorrido, aún indirectamente, nos hemos alimentado de esos relatos y esas canciones maravillosas e increíbles de la Walsh. Ella ha sido uno de los motores de nuestra historia. Por eso, elegimos festejar nuestro cumple rindiéndole homenaje. Y por eso el espectáculo va a ser fantástico y divertido pero con un alto contenido emocional”.

 

 

Planeta Galera

La Galera Encantada es una compañía de teatro que en 1978 fundaron el actor, autor y director Héctor Presa y la pedagoga Dora Sterman, con el objetivo de investigar y desarrollar espectáculos teatrales para chicos y jóvenes. Con una trayectoria de 30 años, el grupo cuenta hoy con más de 100 estrenos en su haber. Algunos de ellos: Musicando (1978), Nueve meses en un ratito (1982), El Hado de Pistacho (1983), Yo así no juego más (1984), La pajarita de papel (1990), Pido gancho,
la historia de Carlitos y Violeta (2000), La arena y el agua (2003), Odisea, el musical infantil (2005), Un elefante ocupa mucho espacio (2006). También las distinciones y los premios obtenidos, en Argentina y en el exterior, son numerosos, entre ellos: 1er. Premio en el Concurso Nacional de Espectáculos para Niños de la Feria del Libro 1980 por Callejeando; Premio Estrella de Mar 1986 al Mejor Espectáculo Infantil por Aprendijuegos; Premio Ollantay 1988 en la categoría Mejor Elenco de Teatro Infantil en Latinoamérica; Clown de Oro al Mejor Espectáculo en el 40º Festival Infantil de Necochea (2001) por Pido Gancho, la historia de Carlitos y Violeta; en el 2005 fueron seleccionados por Assitej Internacional para participar del Festival Mundial de las Artes para la Juventud en Montreal, Canadá. Y en el 2006 en el Festival FETEN, en España, Lali Lastra y Héctor recibieron los premios a la Mejor Actriz y al Mejor Actor, respectivamente, por Pido Gancho…


Lali y Héctor, miembros originarios de la compañía, están acompañados por un importante grupo de creativos: Ángel Malher (Músico), Mecha Fernández (Coreógrafa), Lelia Bamondi (Escenógrafa) y Leticia Gian (Asistente de Dirección). También forman parte de La Galera: Martín Sampallo, Gastón Calvi, Juan Manuel Orsini, Yamil Esparis (Asistentes Técnicos), Haydeé Cortez, Miru Foressi (Encargadas de la Boletería), Gabriela Belmar (Secretaría), Florencia Presa (Jefa de Prensa y Relaciones Institucionales); y un nutrido grupo de actores y actrices que conforman, en total, cinco elencos abocados al teatro para niños y un elenco que trabaja para adultos, ellos son: Matías Zarina, Sol Ajuria, Marina Pomeraniec, Marcela Luzmy, Cora Ferro, Erica D´Alessandro, Gabriel Velazquez, Luli Romano Lastra, Guillermina Calicchio, Lamna Chedi, Maite Giribaldi, Sachi Abdemur, Julián Vergara, Julián Chertkoff, Hugo Rodríguez, Luciana Lester, Maite Mosquera, Marcela Figini, Romina Forastiero, Sabrina Dugas y Sofía Inza.


Los espectáculos se presentan en la propia sala del grupo en el barrio de Palermo, un espacio con capacidad para 110 espectadores equipado con aro magnético para personas con dificultades auditivas (Humboldt 1591, esq. Gorriti. 4771-9295); y los fines de semana también en el Museo Larreta, en Belgrano (Vuelta de Obligado 2155. 4786-0280).

Más info: www.galeraencantada.com.ar, info@lagaleraencantada.com.ar.

 

Tags: Héctor Presa, La Galera Encantada

Comentar

Compartir

Separador
Separador
Separador
 
Separador
Separador

© Copyright 2017 Planetario Producciones SRL | Todos los derechos reservados