Agenda


Hoy, Sábado 17 de Noviembre

ver día completo

Separador

01-11-2014 |

Notas y Entrevistas - Musica para chicos

Viaje alrededor de la música

Con 7 años de trayectoria, Vuelta Canela ha sabido generar uno de los cancioneros para niños más interesantes de los últimos tiempos. Curiosos, inquietos y lúdicos, sus integrantes tienen a la música como forma de vida. Y este fin de año los encuentra presentando en sociedad su segundo disco: “Al vaivén”.

Comentar

por Fernanda Martell

 

Un domingo de lluvia torrencial y superclásico futbolero, Vuelta Canela presentaba su segundo disco Al vaivén en la Sala Siranush del barrio de Palermo. Todo anticipaba un panorama desolador pero, grata sorpresa, ¡la sala estaba llena! En escena, Lua, Filomena, Tizán y Gora (el cuarto canelo) tocaban junto a músicos invitados sus nuevas canciones, mientras niños y adultos acompañaban atentos con palmas y voces. “Es que nuestro público es muy fiel”, sonríe Lua (o Laura Asensio) días después, en una tarde soleada y sin fútbol de Villa Urquiza.

Fuera de escena, Filomena, Lua y Tizán se convierten en Nina Lenze, Laura Asensio y Santiago Reyes. Y Gora sigue siendo Gora, o mejor dicho, Mariano Gora. Ellos, artífices de Vuelta Canela, saben convertir la palabra en juego. Y el juego, en música. Y los personajes que son en escena aportan a esa propuesta que cruza lenguajes. “Buscamos explorar cosas desde un lugar distinto al de los adultos que somos. Teniendo un personaje encontramos otro lugar desde el juego, desde nuestro costado de niños”, explica Laura. “Cada uno tiene un rol, una energía muy clara, somos muy distintos y a la vez complementarios”, agrega Nina, la payasa del grupo.

Laura y Nina son amigas de toda la vida: se conocieron en el jardín de infantes y se reencontraron trabajando en el jardín Risas de la Tierra, que dirige Magdalena Fleitas. También allí trabajaba –y compartía sala con Nina- Santiago. Y cuenta la leyenda que en aquellos momentos en que Vuelta Canela empezaba a gestarse, Gora (integrante de la banda de Magdalena Fleitas) vivía en el cuartito de arriba del jardín, aunque no se sumaría al grupo hasta el momento de grabar el primer disco, Viaje al compás (2009). Así, trabajando juntos, jugando mucho, empezaron a surgir las primeras canciones: “jugando salía una canción, una melodía, tocando el violín y la guitarra”, cuenta Nina. Corría el año 2007 cuando “juntamos todo lo que teníamos y nos dimos cuenta que había material suficiente para un show. La primera función fue de prueba en un jardín y después dimos una función para amigos en la casa de los papás de Laura, en Boulogne”. Santiago toma la posta del relato y cuenta que “al poco tiempo nos fuimos a Córdoba en una gira de 7 días por Traslasierra. Y ahí pasó que, luego del show, nos venían a pedir el disco. ¡A nosotros nunca se nos había ocurrido grabar un disco! Ahí es cuando entra Gora en escena”.

¿Cómo eligieron el nombre?

Nina: Lo leí en un libro de una escritora colombiana donde relataba sobre unos niños que hacían “marometas y vueltas canelas”, que es como se dice vuelta carnero en Colombia y en Venezuela. Y sentimos que eso nos definía: lo inquieto, el dar vueltas, la pirueta… no somos acróbatas ni nada de eso, pero un poco hacemos piruetas con la música, con el juego.

¿Reconocen referentes, tradiciones musicales en las que se inscriban como grupo de música para chicos?

Nina: Nos gusta mucho el folklore latinoamericano. La música del mundo también, pero es más fuerte lo más cercano, la música de Cuba, de Perú, de Colombia. Particularmente en lo que es la música infantil nos alineamos más en lo que hacen Los Musiqueros, en esa búsqueda dentro de la música para chicos, antes que en otras tendencias. Tenemos como referentes a otros grupos –de antes y de ahora- pero sobre todo desde la esencia, desde el dónde se trabaja. Cuando notás que lo hacen desde un lugar de disfrute propio y no desde una fórmula (más allá de que sea comercial o no) y que tienen un respeto y un profesionalismo a la hora de grabar, de que suene bien, de que esté cuidado el lenguaje. Dentro de todo lo lúdica que pueda ser la música para chicos, claro. Eso mismo lo tomamos nosotros, con nuestra propia impronta, con esta mixtura que somos.

Santiago: María Elena Walsh fue alguien muy  importante. Porque al escucharla entendés que no hay límites, no hay diferencias desde lo temático. Puedo hablar de cualquier cosa, desde la magia y desde el juego, la diferencia es que estás trabajando para chicos y para familias.

En la música de Vuelta Canela hay riqueza instrumental, una gran diversidad de ritmos, letras que apelan al juego y a la poesía… ¿Cómo se arma este repertorio de música para chicos? ¿Qué cosas pueden entrar y qué prefieren dejar afuera?

Santiago: Puede entrar todo. Lo que pasa es que nosotros tenemos mucho laburo con chicos dando clases, en cumples… nunca perdimos eso, y ahí surgen las canciones. No hay que pensar de qué vamos a hablar porque ya surgieron ahí, cuando estamos laburando con los chicos.

¿Esa es la principal fuente de inspiración a la hora de componer?

Nina: No sé si es la principal fuente porque muchas canciones vienen de otros lados. De hecho la canción “Al vaivén” tenía que ver con lo cotidiano que me sucedía, cuando estaba con mi bebé recién nacido: yo veía pasar a la gente por la puerta de mi casa, mi marido jugaba al ping-pong, entonces escuchaba la pelotita que iba y venía, o la batuta del abuelo es una imagen que mi mamá me contaba de su abuelo, que era director de orquesta. Y de ahí salen las canciones, de lo cotidiano, de la historia de cada uno, de lo que nos gusta…

Laura: No tenemos una fórmula. Ni decimos: “vamos a hacer una canción para el grupo que es para chicos”. Todas surgieron desde algún sentimiento, desde alguna vivencia que tuvimos que se plasmó en canción. Eso también es lo rico, cuando podemos tomar ese sentimiento o esa sensación de otro y completarla.

¿Trabajan en conjunto la composición?

Laura: Sí, y surge naturalmente. Se presenta una idea al grupo y ya solos van saliendo los arreglos, las distintas voces, no es algo premeditado.

Santiago: Sin pensarlo, todos vamos interviniendo, tocando, modificando. Los arreglos surgen cuando estamos juntos. Una canción por ahí es de uno, pero ya al toque es de todos... la impronta de una canción se modifica con los instrumentos que surgen, con las voces.

Además de las canciones propias, en sus discos hay otras que pertenecen al repertorio popular, no necesariamente infantil. ¿Cómo y por qué encuentran su lugar en Vuelta Canela?

Nina: Por la necesidad, tanto en los shows como en las escuelas y talleres, de que haya un ida y vuelta con los chicos. Y aunque también lo hacemos con nuestras canciones y los juegos que inventamos, tomamos muchos juegos o melodías tradicionales, para que a los chicos y grandes se les abra el mundo al escuchar ritmos y juegos de otras partes. Veníamos haciendo muchas canciones así pero a la hora de grabar el segundo disco, como teníamos mucho material nuestro, fuimos muy selectivos y pusimos solo una canción armenia (“Loussin Yelav”) y “Volá pajarito”, una canción tradicional colombiana tocada como festejo peruano.

Tienen también mucha aceptación en el público adulto, ¿cómo logran convocar a toda la familia?

Laura: No lo hacemos de forma consciente. Por ahí es que algo resuena en el otro, que se identifica en que somos adultos y que nos gusta la música y que al mismo tiempo tenemos mucho respeto por la niñez. Esto es música y es para todos. Los incluimos a todos.

Nina: La respuesta de los chicos la ves en un abrazo, en cómo te miran, cuando te escriben una cartita, ya te das cuenta. Pero a los adultos también algo se les mueve, porque lo que hacemos parte de nuestras vivencias, realmente. Somos adultos, no somos niños. Obviamente jugamos mucho con nuestro costado lúdico, con ese niño que todos conservamos, pero no nos aniñamos. Somos adultos que jugamos y yo creo que el adulto se siente reflejado en eso y se da ese permiso de, además de acompañar a su hijo, también animarse a jugar y a emocionarse.  

Gora: Yo cada vez que la vuelvo a ver a Nina haciendo sus números en escena –y la veo muchas veces- me vuelvo a reír y me vuelven a pasar cosas nuevas que me encantan; me imagino que en el público debe pasar exactamente lo mismo. De hecho con las adivinanzas que hacemos, los papás son los primeros que se ponen a jugar. Y además, la calidad es también un condimento. No hay ninguna diferencia al momento de hacer un arreglo en este grupo que en otro que haga música no pensada para chicos.

Nina: Y eso lo sienten los chicos, claramente. Y los grandes también.

Acaban de presentar su segundo disco Al vaivén. Y ustedes dijeron que “no hubo ritmos, melodías, imágenes ni comas que se nos escaparan”. ¿Cómo fue ese proceso, en qué se pareció y en qué se diferenció de Viaje al compás?

Santiago: Este disco fue muy laburado previamente y lo grabamos en un estudio re-groso (ION), así que las sesiones fueron más concentradas, para poder aprovechar ese momento. Había muchas cosas que teníamos ganas de plasmar, desde los temas hasta cómo queríamos que suene y en eso no nos privamos de nada.

Nina: Fuimos creciendo mucho a nivel trabajo y nos gusta tomarnos el tiempo. Si vamos a grabar no grabemos a los apurones, hagámoslo bien. Pero lo que estuvo buenísimo es que, si bien fue mucho más profesional, también había una frescura al momento de grabar, teníamos la flexibilidad para adaptarnos a lo que podía pasar en el momento.

Laura: Para mí este disco representa la madurez, como personas y desde lo musical. Entre Viaje al compás y Al vaivén hay grandes cambios, un gran crecimiento que está reflejado en el resultado, desde la forma de cantar, de tocar, todo.

¿Cómo ven a Vuelta Canela hace 7 años atrás, cómo lo ven hoy y cómo lo imaginan en 7 años?

Nina: Hace 7 años atrás era el disfrute de encontrarse, de empezar un viaje. Y como cuando hacés un viaje, armás la mochila y por ahí ponés cosas de más o te faltó alguna cosa… pero esa mochila se fue cargando de experiencias. Hoy vemos el fruto de todo eso y nos sorprendemos frente a la dimensión que cobró. Cuando empezamos no pensamos en eso… ver hasta dónde llegamos desde nuestro lugar, desde nuestra propia búsqueda, eso nos alimenta para seguir creciendo. Proyectando, la idea es seguir juntos, grabando discos, generando proyectos, ideas nuevas, encontrar otras vetas, poder viajar… llegar a cada vez más niños, a cada vez más familias.  



VAMOS AL VAIVÉN 
Con producción independiente y la participación de incontables músicos invitados, Al vaivén es el esperado segundo disco de Vuelta Canela. Disco que ya tuvo su presentación en sociedad el domingo 5 de octubre en la Sala Siranush en un concierto a sala llena y con todos los músicos que participaron en el disco arriba del escenario. “Fue atravesado por la emoción”, define Gora al concierto. “Porque el disco fue grabado con mucho amor por todas las personas que participaron, entonces fue como soplar las velitas” cuenta, entre las risas de sus compañeros. Una fiesta que volverá a repetirse el sábado 29 de noviembre a las 15:30 hs. ¡A no perdérsela! 

Ver próximas funciones
Leer nuestra reseña de Al vaiven



PLANETA CANELA
Vuelta Canela nació como un trío integrado por Laura Asensio (voz, piano, acordeón, flauta), Santiago Reyes (guitarra y voz) y Nina Lenze (voz, violín, charango). Al momento de grabar su primer disco, sumaron a Mariano Gora (percusión, vientos), quien desde entonces los acompaña como un “cuarto canelo”. Los cuatro empezaron a tocar música desde chicos. Laura y Nina vienen de familias de músicos y se conocen desde el jardín de infantes. Laura soñaba con tocar el piano y cuando sus padres le compraron un órgano lo primero que aprendió a tocar fue el Himno Nacional. Además, estudió Musicoterapia. Nina estudió violín desde los 7 años y luego se volcó al teatro. En Vuelta Canela logró fusionar sus dos pasiones: el clown y la música. Santiago agarró una guitarra criolla al terminar la primaria y no la soltó más. Integra también el dúo de tango Diez de centolla y Gallo Pinto. Gora sentía desde muy chico fascinación por la batería y a los 18 decidió que se iba a dedicar a la música. Con el tiempo se convirtió en multi-instrumentista (también toca vientos), y hoy integra la banda de Magdalena Fleitas y la de Teresa Usandivaras. También forma parte de los grupos Gallo Pinto y Fadeiros.

Juntos grabaron Viaje al compás (2009), que ya presentaron en numerosos espacios, incluyendo una temporada de invierno en calle Corrientes, y Al Vaivén (2014). Además, dan clases y talleres de música para chicos.

Más info: www.vueltacanela.com.ar / www.facebook.com/vueltacanelatrio

 

 

Comentar

Compartir

Separador
Separador
Separador
 
Separador
Separador

© Copyright 2018 Planetario Producciones SRL | Todos los derechos reservados