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01-04-2014 |

Notas y Entrevistas - Teatro Infantil

Teatro para almas curiosas

En 2006 la Compañía Amichis sacudió la escena del ‘teatro para toda la familia’ con "La O de Odiseo", una particularísima versión de "La Odisea". En 2013, hicieron lo propio con una obra inspirada en el universo de Beckett: "Bom, Bim, Bam". En 2014, van por una nueva aventura: "Clac! Una obra de película". En esta nota, Cecilia Miserere, fundadora del grupo y responsable de la dirección de sus espectáculos, cuenta cómo y por qué se animan a hacer un teatro diferente.

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por Marisa Rojas

 

Homero primero, Beckett luego, la historia del cine ahora; en todos los casos, la Compañía Amichis propone autores y temas no especialmente asociados al teatro para niños, ¿por qué? ¿Dónde, y cómo, nace todo?

Las ideas, me doy cuenta ahora, son todas ideas originales de Martín (Palladino; actor y autor, compañero de vida de Cecilia y fundador, como ella, de la Compañía Amichis). En el caso de La O…, el texto lo escribió Jimena Espeche, una autora muy interesante, muy poética; ella escribió mucho y nosotros hicimos una carnicería con ese material. Bom, Bim, Bam la escribió Martín solito. Y en el caso de la nueva obra, Clac!, también participamos de la dramaturgia Virginia Kaufmann y yo.

En cuanto a por qué, creo que tiene que ver con lo que como espectadora me ha pasado desde que salí a ver teatro para chicos y lo que, como artista, quise entonces proponer. Yo doy clases para chicos y adolescentes desde los 23 años. Por otro lado, apenas nos casamos con Martín, aún sin ser padres, empezamos a ver espectáculos para chicos. Y, como espectadora bastante exigente, sentí la necesidad de hacer algo que no encontraba o encontraba muy poco. Así fue que cuando tuve a mi primer hijo, Mateo, que hoy tiene 12 años, empezó el desafío artístico de mostrarle a los chicos algo que tenía en mi cabeza y que como artista quería proponer desde la dirección de un espectáculo, algo que fuera diferente y que les disparara preguntas. Martín quería hacer una versión de La Odisea para chicos y entonces yo empecé a trabajar cotejando la versión original de la obra con una que teníamos para niños, ilustrada, rarísima, muy linda. La idea era mostrarle al espectador niño con qué elementos podía jugar. Y esa cosa del juego sigue vigente en nuestras propuestas, ahora en Clac! se trata de jugar mostrando la cocina de la cosa. En Bom… se trataba de jugar para escapar del aburrimiento y para encontrarse con el otro.

¿No existen dudas, o temores, cuando se trata de trabajar con estos autores y títulos tan enormes en versiones ‘para chicos’?

No. Es cierto que no son los nombres ni las obras propias del ‘teatro para chicos’ y que, además, son grandes, enormes. Pero me parece que en un punto a veces soy medio inconsciente. Y creo que eso me resulta a favor. Esa cosa de no tener una barrera de censura me hace poder pensar en, al menos, intentarlo. También, contar con actores como Fede (Salles), Virginia (Kaufmann) y Martín, es maravilloso; sin ellos, Bom Bim Bam no hubiera sido lo que fue. Lo mismo pasa con el equipo creativo, es bárbaro poder rodearnos de gente con propuestas de laburo tan interesantes. Digo esto y pienso, por ejemplo, en Azul Borenstein (escenógrafa y vestuarista) que es capaz de aceptar que para mí no hay colores, o en todo caso hay tonos y luego algún color, pero nada de lo ‘socialmente esperable’. Alguien que trabaja con elementos no tradicionales y que diseña una escenografía y un vestuario que están siempre ‘en función de’… ¡Es genial!

Entre La O… y Bom… pasaron unos cuántos años, unos siete entre estreno y estreno, ¿qué fue de Amichis todo ese tiempo?

Pasaron un montón de años en los que seguimos haciendo espectáculos de clown para niños pero en los colegios. Entre 2007 y 2011 hicimos dos espectáculos: uno era Saco y Clownsetti, y el otro fue un poco el germen del trabajo sobre el universo beckettiano, se llamó Esperando a Bam. Martín ya tenía escrito Bom, Bim, Bam pero por algún motivo no arrancábamos, entonces un día dijimos ¿a quién o qué estamos esperando? Claramente, a Bam. Con esa propuesta nos fuimos a hacer gira al sur, fue una experiencia increíble, hicimos los espectáculos en todo colegio habido y por haber, en pueblitos donde había chicos que nunca antes habían visto teatro. Después de las funciones hacíamos un taller de clown; recuerdo que entonces íbamos en el avión traficando dos mil narices de payaso, las narices de los clown.

Curiosamente, en Bom…, que es esencialmente un espectáculo de clown, no hay narices rojas…

Fue toda una decisión, y la tomamos porque consideramos que el clown también puede ser sin nariz. Bom, Bim, Bam es un espectáculo de clown a morir pero en el que no hay necesidad alguna de nariz. Tal vez, para no marcar un distanciamiento mayor…

A propósito del distanciamiento que rige toda propuesta estética beckettiana, pero pensando también en un tema como el de La Odisea, ¿en qué espectador piensan, ya también con Martín, cuando eligen estos caminos temáticos y estéticos?

Voy a volver a una anécdota personal. Cuando yo digo que al nacer mi hijo Mateo sentí que tenía una materia pendiente en esta vida de artista, digo que entonces tuve muy presente esa necesidad, esas ganas de “hacer espectáculos para chicos y toda la familia”. Dentro de ese gran grupo, pienso muy especialmente en chicos grandes, de 9, 10, 11 años, espectadores muy difíciles, muy alejados del teatro y para muchos de los cuales “el teatro es para bebés”. Esos chicos, aún hoy, se quedan afuera de la experiencia escénica, no tienen lugar en las salas, no tienen un espectáculo que los convoque, esos chicos tienen la Play. Y yo creo que hay que sacarlos de ahí. Con Odiseo me pasó una vez ver en la boletería una bolsita con muchas moneditas; era de un contingente de adolescentes a los que la maestra había mandado al teatro porque estaban leyendo La Odisea. Recuerdo que sacaban las moneditas que habían juntado entre todos, eran como 10 pibes de 15 años; y recuerdo eso como un momento, una experiencia, increíble. También el año pasado, tras las vacaciones de invierno, empezamos a recibir en Bom… a espectadores adolescentes. Eso me mata, ahí digo: objetivo cumplido; porque yo quiero apuntar a ese público. De todas formas, considero que los espectáculos para chicos deben ser para toda la familia. Y deben tener guiños para todos los miembros de esa familia. No obstante, Bom, Bim, Bam, un espectáculo que por sus contenidos nosotros sugerimos para espectadores a partir de los 4 años, ha funcionado muy bien con los chicos más chiquitos. Clac!, que también lo pensamos como para chicos a partir de los 4 años, es posible que sea más adecuado aún para niños más pequeños, ¡pero para más grandes también! Y esto mágicamente pasa cuando el resultado del equipo es total. Me parece que eso sucedió en Bom… y es algo que realmente me pone muy orgullosa. Porque antes incluso que en una edad, yo pienso en el niño como un niño curioso, no pienso en un espectador niño ‘infantilizado’. No es eso lo que me interesa. La propuesta de Amichis es tratar de invitar a pensar otra cosa. Si no sale, no sale. Pero, al menos, lo vamos a intentar.



UN ESTRENO DE PELÍCULA

Luego de una exitosísima temporada 2013 con Bom, Bim Bam, los Amichis vuelven en mayo del 2014 al Centro Cultural de la Cooperación para presentar su más reciente producción: Clac! Una obra de película, escrita por Martín Palladino, Virginia Kaufmann y Cecilia Miserere, a cargo también de la dirección de la obra.

Como en esa auténtica perlita de la cartelera “para toda la familia” que supo ser Bom, Bim, Bam, también en este trabajo Miserere dirige al genialmente creativo Palladino, a la talentosísima Kaufmann y al encantador Federico Salles, a quienes se suma en esta aventura cinéfilo-teatrera Sebastián Códega. “Son el elenco ideal; Martín, es mi compañero de la vida, pero como artista es además un tipo realmente creativo, Viryi y Fede son dos personas con un vuelo increíble, y Sebas me pareció el actor ideal para completar esta propuesta porque, como los chicos, es un actor con un recorrido interesante, tiene un instrumento trabajado, viene también del musical… Yo creo que para que un espectáculo sea redondito, debe sonar como una partitura, entonces algo del musical tiene que haber en esos actores con los que uno trabaja”, explica Miserere a propósito del elenco que se prepara para estrenar Clac! 

Sobre la obra adelanta que “es una propuesta para hablar del cine, en el teatro. En tono clownesco, como es nuestro sello, vamos a repasar momentos que tienen que ver con los inicios del cine y, saltando bastante en el tiempo, pasando por la llegada del sonido, los tiempos del doblaje y los distintos géneros, vamos a llegar hasta el 3D, cosa que va a ser muy divertida, porque en realidad va a ser como 4D, aunque no sé si está bien contarlo... Como en los espectáculos anteriores, nuestro objetivo es invitar a los chicos a que vengan a ver algo en principio diferente, y que se puedan llevar a su casa puntos o clics de investigación. Con Bom Bim Bam la idea era que se prendiera en los chicos la curiosidad por saber algo de ese tal Beckett, de ese mundo beckettiano que cruzaba la obra; aquí se trata de un cuento, una ficción que contaremos para que los chicos sepan cómo es que la pantalla de cine es lo que es hoy. Aparte claro, está el desafío de contar algo que tiene que ver con lo cinematográfico en forma de teatro”.

Al igual que en la temporada anterior, también son de la partida de la nueva producción de Amichis, Azul Borenstein, en escenografía y vestuario; Ricardo Sica, en el diseño de luces; Leandro Iglesias en la música; Laura Casella en la fotografía; y Manuela Vega en la producción ejecutiva.

Clac! Una obra de película, estrena el primer fin de semana de mayo en el Centro Cultural de la Cooperación. Más información en: www.centrocultural.coop / Tel.: 5077-8000 


 


PLANETA MISERERE 

Cecilia Misere es actriz, directora de teatro y maestra formadora de actores; desde 1998 dicta clases de teatro para niños y adolescentes. Egresada de la Escuela Nacional de Arte Dramático, también estudió con Berta Goldenberg, Rubén Szuchmacher y Julio Bacaro, entre otros. Miembro fundadora de la Compañía Amichis, de la que también es parte Martín Palladino, y con la que llevó a escena los reconocidos y premiados La O de Odiseo, y Bom, Bim, Bam, ambos en el Centro Cultural de la Cooperación. Además, trabajó, y trabaja, en televisión y en cine: en el documental que el director español Alex de la Iglesia filma sobre la vida del astro del fútbol, Lionel Messi, interpreta a la mamá del pequeño Lio. En la vida real, es la mamá de Mateo y de Emma. Y esta temporada, estrena un nuevo espectáculo de Amichis en el CCC.

 

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