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01-12-2008 |

Notas y Entrevistas - Televisión infantil

¿Todo para ver?

“Caja boba” o “chupete electrónico”, los calificativos que se han dado a la televisión nunca han sido meritorios. En esta charla con Planetario, Mercedes Viegas, secretaria General de Saviaa (Sociedad Audiovisual para la Infancia y la Adolescencia Argentina) y Susana Velleggia, directora de Nueva Mirada, presentan sus perspectivas sobre un tema siempre candente: la relación de los chicos con la pequeña pantalla.

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Por Gabriela Baby

 

¿Cómo debería ser una televisión de calidad? ¿Qué contenidos debería brindar a los más chicos?

Mercedes Viegas: Una televisión de calidad debe ser grata, interesante, enriquecedora y debería ofrecer a nuestros chicos contenidos que los ayuden a crecer, a desplegar sus talentos y a elaborar sus dificultades. La televisión tendría que ofrecer diversidad y riqueza a la vida cultural, emocional, biológica y social de los chicos. No debería limitarse a estereotipos que se repiten en sus formatos, basados en soluciones agresivas, la erotización emocional o la banalidad.

Susana Velleggia: La televisión de calidad debería respetar de manera absoluta los derechos de los niños, consagrados por la Convención Internacional sobre los Derechos que la Argentina ratificó en 1990 y la incorporó a la Constitución Nacional en la reforma de 1994. Esta Convención reconoce el importante papel que ejerce la comunicación de masas en el desarrollo integral de los más jóvenes. Y, al contrario de lo que muchos podrían imaginar, no desea un mundo en el que los niños y adolescentes se libren del contacto con la televisión, sino que pretende que la actuación de este agente fundamental aporte conocimiento acerca del mundo, contribuya al fortalecimiento de la identidad de los niños, en cuanto grupo etario y miembros de una comunidad cultural. Una TV de calidad debería promover la formación en valores que impliquen la construcción de ciudadanía y una convivencia social. Para esto es indispensable que exista un sistema de calificación indicativa de la calidad de los programas, como los que se utilizan en la televisión de Brasil y de Francia, entre otros países.

¿Cuál es la evaluación que hacen ustedes de la televisión actual?

S. V.: Espantosa, salvo contadas excepciones. Las investigaciones sobre la oferta televisiva predominante señalan: altas dosis de violencia a toda hora, sexualidad compulsiva y lenguaje chabacano. Según estudios realizados, en Argentina la programación para niños de la TV antena representó en el año 2004 el 6,7% del total. Amén de escasa en promedio –Canal 2 directamente no tenía ningún programa para niños- la baja calidad de la misma revela la ausencia del concepto de infancia y la adjudicación del mero rol de consumidores, a la vez que de objeto de consumo, a los niños.

M. V.: Coincido con Susana, la televisión actual en la Argentina resulta lamentable y a veces incluso dañina para nuestros chicos. Los chicos carecen de programación en los canales de aire, salvo algunas propuestas más o menos apropiadas, mientras que los canales de cable para chicos concentran dibujos animados aparentemente diversos en sus formas pero que expresan la misma cosmovisión del país hegemónico: vencer y dominar. Estos programas, además, sostienen un ritmo excesivamente veloz para la percepción y la elaboración infantil, porque, aunque los chicos de hoy parezcan “rápidos” y entrenados en las destrezas electrónicas necesitan de otros tiempos y de otros lenguajes. Los chicos acceden a mucha información que no es para ellos, aunque a veces les aporten algunos elementos. También es cierto que este consumo indiscriminado los perturba, los confunde, los convierte en consumidores aunque aparentemente resuelva la compañía (no estar solos) o el estar actualizados.

¿Qué debería tener la Ley de Radiodifusión como contenidos precisos a la hora de definir la televisión ofrecida a los más chicos?

M. V.: La Ley de Radiodifusión debería cuidar, ante todo, la existencia de programas apropiados para los distintos grupos etáreos y propiciar la diversidad de la oferta incorporando realizaciones que permitan a los chicos dialogar con imágenes de sí mismos y les ofrezcan otras miradas. Debería también promover con incentivos la producción creativa de nuestros profesionales del mundo audiovisual. Además, tendría que fomentar a través de un consejo de voces autorizadas en la materia la inclusión de temas pertinentes y desaconsejar aquellos contenidos que consideren perjudiciales.

S. V.: Coincido con Mercedes en los lineamientos generales, pero quiero agregar los ejes principales del documento presentado desde Nueva Mirada como propuesta para la elaboración de la Ley. Nosotros sostenemos que la Ley debería garantizar una programación audiovisual respetuosa de los derechos de niños, niñas y adolescentes mediante la institucionalización de una franja mínima de tres horas de programación en TV abierta dedicada a los chicos con un 60% de producción nacional, priorizando la dirigida a la educación en sus diversas modalidades. También proponemos un canal de televisión abierta exclusivamente dirigido a la infancia y adolescencia.

¿De qué manera la escuela podría aprovechar el patrimonio cultural audiovisual que el chico lleva a clases para desarrollar sus propios contenidos?

S. V.: La escuela sigue inmersa en la “Galaxia Gutemberg” y de espaldas a la cultura en la que están niños, adolescentes y jóvenes -salvo contadas excepciones-. Esta cultura es multilingüe y esencialmente audiovisual. Y al decir audiovisual me refiero no sólo al cine y la televisión, sino también a Internet, videojuegos, telefonía celular y telecomunicaciones en general. La importancia de la formación en medios audiovisuales estriba en que el campo audiovisual es el núcleo de la convergencia tecnológica, empresarial y de mercados, estrechamente conectada a las tecnologías de la información y la comunicación, ámbitos en los que circula un lenguaje cuyo dominio es esencial para desarrollarse en la sociedad del conocimiento y de la información. Es decir que la educación integral de un ciudadano debería comprender estos aspectos. El problema es que los docentes no han sido capacitados para una apropiación crítica y creativa de la cultura audiovisual.

M. V.: La apropiación del lenguaje televisivo es una prioridad educativa en muchos países. Aquí, en ámbitos educativos oficiales, sólo la experiencia sistemática del Programa Asistencia en Medios y el festival Hacelo Corto del GCBA han sostenido la posibilidad de que los chicos de las escuelas públicas de la Capital puedan aprender “haciendo” sus propias películas. Algunas otras experiencias ofrecen esta posibilidad como el Taller de Cine El Mate, La Fundación Kiné, Desde Abajo Cine, Los Nadies y algunas otras iniciativas.

¿Cómo educar la mirada?

S. V.: Para educar la mirada es imprescindible incluir la diversidad cultural y estimular la capacidad de análisis, promover la formación de un juicio crítico autónomo y la posibilidad de expresión y creación. En definitiva, no hay una receta magistral, sino que se trata de múltiples estrategias establecidas desde las políticas de promoción del cine, programación de televisión y video, incorporación tecnológica, educación, cultura y comunicación que actúen de manera congruente y complementaria en espacios educativos formales y no formales.

M. V.: Educar la mirada significa afinar la sensibilidad y el pensamiento, equiparnos más humanamente para la vida. Una política audiovisual para la infancia y la juventud debería contemplar cómo se incluyen el amor y la belleza, la alegría, la creatividad, la calidad de los vínculos, los destinos nacionales, las identidades culturales, los proyectos y los sueños en las imágenes audiovisuales. Esto debería pautarse y plasmarse en todos los formatos electrónicos: televisión, cine, juegos y en todas las pantallas que van incluyéndose en la vida de los más jóvenes.


Cuatro puntos para una televisión de calidad

El Capítulo Televisión e Infancia presentado al Comfer durante el Festival Nueva Mirada (septiembre 2008) fue propuesto como sustituto al Decreto-Ley 22.285/80 expedido por la última dictadura militar y que en los 90's fuera objeto de alrededor de 200 enmiendas por decreto del PEN. Este documento fue firmado por la Asociación Argentina de Cine de Animación, Asociación Civil las Otras Voces, Asociación Civil Estilo de Mujer, Asociación Forga, Asociación Civil Nueva Mirada, Cine Club Juvenil Santa Fe, Colectivo de Derechos de Infancia y Adolescencia, Comedor Los Pibes, El Piojo Organización Social, Escuela de Cine para Niños “El Mate”, Fundación Coppla, Fund TV , SIGNIS Argentina, SAVIAA, SAP (Sociedad Argentina de Pediatría) SADOP (Sindicato Argentino de Docentes Privados) SAT (Sindicato Argentino de Televisión), Programa “Caminos de Tiza” y CINIÑO (Red de Festivales de Cine para Niños de Iberoamérica).

La propuesta para incluir en la ley consiste en:

1) Garantizar una programación audiovisual de calidad respetuosa de los derechos de niños, niñas y adolescentes mediante la institucionalización de una franja mínima de tres horas diarias de programación en TV abierta, un 60% de programación de producción nacional y un 40% de programas provenientes de diferentes países del mundo. Y un canal de televisión abierta y gratuita dirigido a niños, niñas y adolescentes.

2) Cumplir con la “Convención para la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales” suscrita en la UNESCO, estableciendo cuotas de importación de cine y programación televisiva por países, privilegiando a los involucrados en el proceso de integración latinoamericana.

3) Crear un Fondo de Fomento Concursable para Producción de Programas de Televisión de Calidad para Niños, Niñas y Adolescentes.

4) Constituir un Consejo Asesor del Audiovisual y la Infancia, multidisciplinario y pluralista, que tendrá entre sus funciones seleccionar los proyectos que se presenten al Fondo Concursable mencionado en el punto 3, propiciar la realización de investigaciones y estudios sobre audiovisual e infancia y apoyar a los concursos, premios y festivales de Cine, Video y Televisión para niños. También se encargará este Consejo de formular un Plan de Acción para el Fortalecimiento de las Relaciones del Campo Audiovisual con la Cultura y la Educación.



Planeta Viegas / Vellegia

Mercedes Viegas desde hace más de 10 años produce Cine para Chicos Curiosos: programaciones de cine construidas a partir de cortometrajes de diferentes países y con diferentes técnicas, modalidad de trabajo aprendida de Víctor Iturralde Rua, creador y difusor de los cine club infantiles en Argentina en los años 60's y 70's. Desde hace tres años es Secretaria General de Saviaa (Sociedad Audiovisual para la Infancia y la Adolescencia Argentina), desde donde realiza investigaciones sobre la relación entre la imagen audiovisual y la infancia.

Susana Velleggia es socióloga, directora de Nueva Mirada, una ONG que trabaja para contribuir al desarrollo cultural y educativo de niños, adolescentes y jóvenes, mediante su capacitación audiovisual y en materia de nuevas tecnologías de la información. Esta organización convoca periódicamente al Festival Internacional de Cine Nueva Mirada para la Infancia y la Juventud, realiza muestras itinerantes, cursos y talleres en escuelas e instituciones.

 

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